Gestionar una crisis nacional es como organizar una cena familiar: algunos ponen la mesa y otros desaparecen justo cuando llega la cuenta. El pasado 30 y 31 de julio, Ceuta vivió un estrés postraumático colectivo con la entrada de unas 80.000 personas. Pedro Sánchez aterrizó, soltó la palabra 'ataque' para que sonara épico y, acto seguido, puso rumbo a La Mareta en Lanzarote.
Un desplazamiento relámpago que dejó la ciudad en manos de un Fernando Grande-Marlaska que solo aguantó un día y medio de guardia antes de que el Ejecutivo decidiera que el problema ya estaba 'solucionado'.
La hipocresía alcanzó niveles estratosféricos el 1 de agosto. Mientras Óscar Puente escribía desde su trinchera que Sánchez ya había resuelto la crisis, el Gobierno le cerró la puerta en las narices a Magnus Brunner, el comisario europeo de Asuntos Internos y Migraciones.
Brunner quería ir a Ceuta, pero desde Madrid le soltaron que no hacía falta, que todo estaba bajo control y, detalle maestro, que no había nadie para acompañarlo porque los ministros estaban de vacaciones. Básicamente, le dijeron que el incendio se había apagado y que no molestara que el equipo de bomberos estaba en la playa.
La realidad, sin embargo, no se lee en los comunicados oficiales.
Mientras en Bruselas se hablaba de 'superar la prueba' el 4 de agosto, en Ceuta seguían durmiendo al raso más de 10.000 personas. Hay 6.000 en albergues y más de 2.000 menores no acompañados que no encajan en la narrativa del 'problema resuelto'. Ahora, con Juan Jesús Vivas moviendo hilos en Bruselas y el PP europeo enviando a Manfred Weber para 'europeizar' el caos, el Gobierno se encuentra con que el maquillaje se ha corrido.
Pasar de la 'solución inmediata' al retorno forzado exigido por Brunner y Feijóo es un giro de guion que ni en Netflix.
Crítica:
El texto original es un festín de indignación que juega muy bien con los tiempos, aunque abusa de las fuentes 'extraoficiales' para inflar la cifra de inmigrantes. Es una pieza de contraste puro: el lujo de Lanzarote frente al asfalto de Ceuta.
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