No solo es el tren: los accidentes en carretera aumentan en pleno deterioro de las carreteras

Carreteras: pagamos oro y conducimos sobre escombros

economia Una ilustración conceptual y satírica. Un coche moderno y brillante circulando por una carretera que se desintegra y se convierte en monedas de oro que caen en un vacío oscuro. Al fondo, un edificio gubernamental imponente pero con grietas, mientras una mano gigante con un traje elegante recoge las monedas del suelo. Estilo editorial de revista económica, colores contrastados, atmósfera cínica.

España ha descubierto que mantener las cosas es más difícil que inaugurarlas con una cinta roja y un canapé. Mientras nos venden la modernidad, el asfalto se deshace bajo nuestros neumáticos como una galleta mojada en café. El informe 'Todo funciona peor' del Instituto Juan de Mariana, firmado por Diego Sánchez de la Cruz y Manuel Llamas, es el espejo donde nadie quiere mirarse: pagamos más, pero el servicio es un chiste.

Empecemos por el sablazo fiscal. El sector del automóvil le ha soltado al Estado 41.995 millones de euros en 2025, con 23.000 millones solo en carburantes. Es una recaudación agresiva, casi quirúrgica. Pero a la hora de devolver el favor, la administración se vuelve tacaña: menos de 3.000 millones van destinados a conservar las carreteras.

Básicamente, por cada euro que invertimos en que el asfalto no se coma nuestro coche, el Estado se guarda quince. Es la gestión del 'está bien así', hasta que deja de estarlo. El resultado es una red viaria que recuerda a los años 80, pero sin la nostalgia. El déficit de conservación roza los 15.000 millones de euros y hay 34.000 kilómetros que necesitan una reconstrucción urgente; una cifra que se ha multiplicado por dos y medio desde 2022, cuando solo eran 13.000 kilómetros.

Y claro, el precio se paga en sangre. En 2025 registramos 103.591 siniestros con víctimas, frente a los 97.916 de 2022. Un aumento del 5,8% que se traduce en 1.775 fallecidos y 9.888 hospitalizados. La hipocresía es total: mientras la inversión pública en infraestructuras en 2025 (16.114 millones) es un 60% menor que en 2009, el Gobierno prefiere gastar más en subsidios para billetes de tren que en el mantenimiento de las vías.

Estamos descapitalizando el país en silencio, transformando el patrimonio público en un agujero contable que algún día, y no mucho, nos pasará una factura impagable.

Crítica:

El texto es una radiografía brutal de la gestión presupuestaria, aunque peca de optimismo al no detallar exactamente en qué 'agujeros' se han perdido los 40.000 millones recaudados.

Comentarios

¡Sorpresa!
¡Ya eres Premium!

De hecho, aquí todos somos Premium. En NoticiasResumidas.com no existen las cuentas de pago. Disfruta de todas las funcionalidades, gratis, sin registros y para siempre. ¡A resumir se ha dicho!