El alcalde de Tánger detenido es socio del proveedor de las botas del Ejército español

Botas del Ejército: socios con aroma a pucherazo

politica Una ilustración conceptual y satírica. Un par de botas militares gastadas y llenas de barro, donde los cordones son en realidad cadenas de oro que conectan un ayuntamiento marroquí con un edificio gubernamental español. Estilo editorial de periódico, colores contrastados, fondo minimalista que sugiera el Estrecho de Gibraltar.

Hay quien dice que el amor es ciego, pero en el mundo de las licitaciones públicas, el amor es, sobre todo, rentable. Mounir Lymouri, el alcalde de Tánger que acaba de aterrizar en el banquillo de los acusados por un presunto pucherazo electoral, resulta ser el socio 'invisible' que calza a nuestras tropas.

Mientras el ciudadano medio pelea con la inflación para que la lista de la compra no parezca una hipoteca, el Gobierno español soltó 17,1 millones de euros en el mayor contrato de botas militares de la historia reciente, adjudicado a la UTE formada por Calzados Robusta y FAL. La jugada es una obra maestra de la ingeniería financiera para principiantes.

Lymouri no se limitó a poner la fábrica Abantic en Tánger; en febrero de 2011, con la astucia de quien sabe dónde sopla el viento, creó en Navarra la sociedad instrumental Abarca Internationale 2011 SL. Básicamente, le puso un 'disfraz' español a su negocio marroquí para que el papeleo fluyera sin fricciones.

Poco después, vendió parte de sus participaciones a Calzados Robusta, sellando un matrimonio de conveniencia que hoy huele a cerrado. Lo más fascinante es que la oferta de FAL-Robusta fue tildada inicialmente de 'baja temeraria'. En lenguaje castizo: era tan barata que olía a chamusquina.

Pero el Ministerio de Defensa, tras un análisis rápido, decidió que el precio era justo y mandó a paseo el recurso de Iturri, la empresa que hasta entonces suministraba las botas 'camel'. De esos 17,1 millones, ya se han disparado pedidos concretos por 5,76 millones de euros este año: 3,8 millones en febrero y otros 3,2 millones el 31 de julio.

Un ritmo de gasto que haría palidecer a cualquier administrador de consorcio. Ahora, con el alcalde detenido, queda la duda: ¿seguirán marchando las botas o el contrato se quedará sin suela?

Crítica:

La noticia es un despliegue de datos impecable, pero el título original es demasiado tímido para la magnitud del escándalo. Falta que alguien pregunte quién en Defensa firmó el visto bueno a esa 'baja temeraria'.

Comentarios

¡Sorpresa!
¡Ya eres Premium!

De hecho, aquí todos somos Premium. En NoticiasResumidas.com no existen las cuentas de pago. Disfruta de todas las funcionalidades, gratis, sin registros y para siempre. ¡A resumir se ha dicho!