La empresa pública que 'enchufó' a Jésica Rodríguez duplica ahora el gasto en asesoría sobre cumplimiento normativo

Tragsa: pagar el doble para no fallar

politica Una ilustración conceptual y satírica. Un escritorio de oficina burocrática excesivamente lujoso donde un sello gigante de 'CUMPLIMIENTO' aplasta un fajo de billetes. Al fondo, una silueta transparente y fantasmal de una mujer sentada en una silla vacía. Estilo editorial de revista financiera, colores sobrios con toques de rojo alarmante, luz dramática.

Hay una ironía deliciosa, casi poética, en la forma en que las empresas públicas gestionan sus errores. Tragsa, la joya de la SEPI, ha decidido que la mejor forma de pedir perdón por haberle pagado 9.500,54 euros a Jésica Rodríguez por no hacer absolutamente nada, es gastar mucho más dinero en explicar cómo evitar que eso vuelva a pasar.

Es como quemar la cocina por descuido y, para solucionarlo, comprarse un manual de instrucciones de 100.000 euros sobre cómo encender el fuego. La empresa ha duplicado el contrato con el despacho Vaciero para reforzar su 'cumplimiento normativo'. Pasamos de unos razonables 51.200 euros a la estratosférica cifra de 102.400 euros sin IVA (que con impuestos se convierte en un sablazo de 123.904 euros).

¿El motivo? Que el despacho no ha terminado el trabajo porque la organización es 'muy compleja'. Claro, es muy difícil entender cómo funciona una empresa donde la 'sobrina del ministro' puede cobrar sin fichar, sin entrevista técnica y sin mover un solo papel, mientras su jefa, Virginia Barbancho, avisaba que la señora era un fantasma en la oficina. Pero no se quedan ahí.

En mayo de 2025 soltaron otros 52.514 euros (IVA incluido) a la UTE Molevide para vigilar que el personal no abuse de los ordenadores. Es fascinante: gastan miles de euros en software para controlar que un empleado no use el PC para jugar al solitario, mientras que Jésica Rodríguez se embolsó, entre Tragsatec e Ineco, un total de 43.978,40 euros por el arte de la invisibilidad laboral.

Ahora que el juez Ismael Moreno ha imputado a Rodríguez por malversación y tráfico de influencias, Tragsa corre a blindar su 'compliance'. El problema es que, en el sector público, el blindaje suele costar el doble que el agujero que intenta tapar.

Crítica:

La noticia es un despliegue de datos precisos, pero el título original es demasiado tibio para la magnitud del ridículo. Le falta conectar más explícitamente la inoperancia del control interno con la cifra final del gasto.

Comentarios

¡Sorpresa!
¡Ya eres Premium!

De hecho, aquí todos somos Premium. En NoticiasResumidas.com no existen las cuentas de pago. Disfruta de todas las funcionalidades, gratis, sin registros y para siempre. ¡A resumir se ha dicho!