Hacer las cuentas con el Estado es como intentar llenar un cubo agujereado: parece que echas agua, pero el nivel nunca sube. El Gobierno nos vende una subida del 4,5 % para el año que viene como si fuera un premio de lotería, pero la realidad es que el funcionario medio lleva desde 2018 jugando al juego de la supervivencia.
Entre diciembre de 2018 y septiembre de este año, el IPC ha pegado un salto del 27,7 %, mientras que los sueldos base solo han subido un 20,7 %. En lenguaje de calle: el carrito de la compra ha crecido más rápido que la nómina.
Si miramos las tablas, el grupo A1 ha pasado de 15.216 a 18.359 euros para 2026.
Suena a mejora, pero es un espejismo. Para que un A1 con nivel 26 no sintiera que le están desplumando, sus 30.586,30 euros previstos para 2026 deberían ser, en realidad, unos 32.371 euros. Hay un agujero de 1.785 euros anuales que se ha evaporado en el aire de la inflación.
Lo verdaderamente surrealista ocurre cuando miramos la caja registradora del Estado.
Mientras el funcionario se queja de que el café le sale más caro, la IGAE revela que el gasto en personal ha pasado de 127.668 millones en 2018 a 181.494 millones en 2025. Un sablazo de 53.826 millones de euros adicionales. ¿Dónde está el truco? No todo es sueldo; es que la maquinaria administrativa ha engordado plantillas sin freno.
Para rematar la faena, el INE nos recuerda que, pese a los lamentos, el funcionario sigue viviendo en otra liga. El salario medio en la Administración pasó de 29.824 a 37.518 euros (2018-2024), mientras el trabajador medio del país apenas llegó a los 29.540 euros. Al final, la brecha se ha ensanchado en 2.163 euros.
El funcionario pierde poder adquisitivo, sí, pero lo pierde desde un pedestal mucho más alto que el resto de los mortales.
Crítica:
El texto original es un despliegue de cifras que intenta equilibrar la pérdida de poder adquisitivo con el aumento del gasto, pero falla al no cuestionar la eficiencia de esas plantillas infladas. Es una noticia que maquilla la gestión administrativa con aritmética básica.
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