Zapatero y su red: 22 años por venderle humo al Estado
El rescate de 53 millones que olía a chorizo (y a gasolina de avión).
Imagínate que eres el dueño de una aerolínea en quiebra, pero en vez de vender los billetes a precio de sal, decides montar un negocio paralelo: una red de sociedades pantalla, préstamos que se devuelven como por arte de magia (literalmente, el mismo día del rescate) y un puñado de abogados que te tejen una cortina de humo con contratos que parecen sacados de un thriller de los 90. Eso, más o menos, es el modus operandi que la Audiencia Nacional le achaca a José Luis Rodríguez Zapatero y su presunta organización criminal light en el caso Plus Ultra Líneas Aéreas. Porque, claro, rescatar una aerolínea con 53 millones de euros públicos no es un sablazo cualquiera: es como robar el menú del día de un banco y luego fingir que era un préstamo entre amigos.
El juez José Luis Calama no se ha limitado a rascar la superficie. Ha destapado un entramado con más agujeros que un queso gruyere: sociedades instrumentales (Whathefav, Inteligencia Prospectiva, Softgestor), cuentas en el extranjero, documentación tan falsa que hasta el Notario se rasca la cabeza y un reparto de tareas que haría palidecer a cualquier mafia de serie B. La suma de los delitos? 22 años de cárcel (y esto sin contar el posible extra de falsedad documental, porque siempre hay un papelito suelto que incrimina). Pero no es cualquier delito: hablamos de organización criminal (artículo 570 bis), el menú premium del Código Penal para quienes montan un negocio con estructura jerárquica, tecnología de última generación y un código de honor que incluye blanquear dinero de Venezuela (sí, ese mismo que venía de los CLAP y el oro del Banco de Venezuela, porque la corrupción, como el buen vino, mejora con los años).
Aquí viene lo gordo: mientras los españoles ahorrábamos para el billete de la luz, este equipo de élite movía fondos como si fueran fichas de Monopoly. La Fiscalía Anticorrupción sospecha que parte de esos 53 millones públicos se usó para salvar préstamos privados de sociedades vinculadas a la trama. Es decir: dinero público → préstamos privados → devueltos al día siguiente → y todos felices. Como un juego de las tres tarjetas, pero con el público pagando el farol. Y no es un error contable: es apropiación indebida agravada (artículos 253 y 254), que puede costar hasta 6 años de cárcel. Pero tranquilo, que el traje a medida de abogados lo arreglará… o no.
El colmo? Tráfico de influencias (artículo 429). Porque, claro, rescatar una aerolínea en bancarrota no es tarea fácil. Hay que tirar de hilos, mover piezas y, sobre todo, convencer a los de Hacienda de que ese agujero negro financiero merece un cheque en blanco. La Audiencia Nacional investiga si la trama usó contactos políticos para que el Consejo de Ministros firmara el rescate en marzo de 2021, cuando la compañía ya olía a gasolina derramada. Y no es un chisme de pasillo: es delito con multas, inhabilitaciones y prohibición de tocar subvenciones públicas durante una década. Como si el castigo fuera: «Ahora no podrás ni venderle un churros al Estado».
Pero lo más poético es el detalle de las sociedades pantalla. Whathefav, Inteligencia Prospectiva, Softgestor: nombres que suenan a startup de Silicon Valley, pero que en realidad son cajas de Pandora con contratos, transferencias y estructuras societarias diseñadas para que el dinero desaparezca como el humo de un cigarrillo. El juez Calama no se lo cree: si el dinero de Venezuela (con su olor a petrolero y a dictador) llegó a España, se mezcló con el rescate público y luego resucitó como un fénix financiero, algo huele muy mal. Y no es el perfume de la democracia, sino el hedor a corrupción institucional.
Mientras tanto, Zapatero sigue en modo ‘esto es un malentendido’, pero los 22 años de cárcel en el horizonte no son un chiste de la tele. Es la cuenta de la lechera de un sistema donde los errores tienen nombre, apellido y penalizaciones millonarias. La pregunta no es si caerá, sino cuándo y con qué multa adicional. Porque en este negocio, el beneficio siempre lo paga el contribuyente… y la cárcel, los implicados.
Datos duros que pican como ajo en la herida:
- 53 millones de euros públicos para rescatar una aerolínea que olía a quiebra.
- 22 años de cárcel sumando delitos (y aún falta el postre de falsedad documental).
- Sociedades pantalla: Whathefav, Inteligencia Prospectiva, Softgestor (nombres que engañan más que un espejo en una feria).
- Dinero de Venezuela: CLAP y oro del Banco de Venezuela viajando en primera clase a España.
- Marzo 2021: Fecha del rescate, cuando los préstamos privados se devolvieron como por arte de magia.
- Artículo 570 bis: Organización criminal con manual de instrucciones incluido.
- 10 años sin subvenciones: El castigo para quienes juegan a ser banqueros del Estado con dinero ajeno.
Purificación Moya