¿Zapatero y su 'Negocio Familiar'?
La memoria de José Luis Rodríguez Zapatero, ya de por sí erosionada por la crisis, recibe un nuevo golpe. No es un ataque directo, sino una radiografía de su 'entorno más próximo', cortesía de la UDEF. Gertrudis Alcázar, su secretaria de confianza durante años –la que movía los hilos desde la sombra–, se ha comprado un pisito. No uno cualquiera, ojo. Un chaletito de obra nueva en Velilla de San Antonio, pagado al contado en julio de 2023. ¿Coincidencia? La investigación apunta a que no. La UDEF, con lupa y olfato, quiere saber de dónde salió el dinero. Porque, mientras el ciudadano medio lucha con la hipoteca hasta la jubilación, la secretaria de Zapatero despachó con 2 millones de euros sin despeinarse.
Alcázar, según el juez Calama, no era una simple taquillera. Era el 'operativo esencial' de una trama que, según los investigadores, utilizaba a Zapatero como el 'líder no visible' para facilitar negocios turbios: rescates de aerolíneas, petróleo venezolano, acuerdos con China... Un menú exótico, financiado con sociedades pantalla y contratos de consultoría que, en lenguaje llano, son formas elegantes de lavar dinero. Y la cosa va más allá. La hermana de la secretaria, Antonia Alcázar, alcaldesa de Velilla, está procesada por prevaricación. Un familiar en el ajo, siempre es un buen augurio. Zapatero, mientras tanto, se ha ido ampliando la colección de chalets: Lanzarote, Aravaca, Puerta de Hierro... Un patrimonio que florece a medida que sus 'actividades internacionales' –léase, contactos con chavistas y empresarios chinos– se multiplican. La UDEF, con paciencia, revisa cuentas bancarias y movimientos sospechosos. Porque, al final, siempre hay una factura que pagar.
Purificación Moya