Cannes: El viaje express de 17.000 euros
Hay una magia inexplicable en la gestión pública: la capacidad de convertir un viaje de ida y vuelta el mismo día en una factura de hotel digna de una estrella de Hollywood. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, aterrizó en Cannes el 16 de mayo y despegó el mismo día, pero el Ministerio de Cultura decidió que su estancia merecía un desembolso de 2.670 euros en alojamiento. Es un truco de prestidigitación financiera fascinante; el ministro no durmió allí, pero el presupuesto sí que se quedó profundamente dormido en algún hotel de lujo.
Para que el despliegue fuera completo, Urtasun no viajó solo. Llevaba un séquito de cuatro cargos: la directora de gabinete, la directora de comunicación, la jefa de protocolo y la consejera de prensa. Entre todas, la fiesta del alojamiento alcanzó los 12.944,02 euros, una cifra que hace que cualquier ciudadano, al mirar su extracto bancario a final de mes, sienta un ligero desmayo. La directora de gabinete y la jefa de protocolo fueron las más generosas con el erario, costando 4.179,85 euros y 4.267,07 euros respectivamente.
En total, la escapada costó 17.015,30 euros. Detalles exquisitos: Urtasun voló en turista con Vueling (221,21 euros), pero el Estado pagó hasta los 4,99 euros del wifi del avión, probablemente para que el ministro pudiera tuitear lo barato que sale viajar en clase económica mientras el hotel costaba una fortuna.
Lo más delirante es el contexto. Urtasun ha acumulado 111.042,82 euros en viajes durante 2025, superando sus propios 87.448,47 euros de salario bruto. Desde los 35.479 euros en Arequipa hasta los 29.762,75 euros en Ucrania, el ministro parece estar haciendo un tour mundial pagado con la tarjeta de crédito de todos, incluyendo un esmoquin alquilado por 123 euros para no desentonar en la alfombra roja.
Joan Ramos