Microsoft frena el gasto loco en IA
Microsoft ha caído en la trampa que ellos mismos tendieron. Durante meses, el mantra corporativo fue 'usad la IA para todo', una invitación abierta al festín digital que algunos empleados se tomaron demasiado en serio. En la organización de Customer and Partner Solutions, apareció un personaje que podríamos llamar el 'rey del tokenmaxxing': un visionario del gasto que se fundió 28.000 dólares en herramientas de IA en apenas 28 días. Para ponerlo en perspectiva, mientras el empleado medio se gasta unos 300 dólares —algo parecido a una cena cara y un par de caprichos—, este individuo decidió jugar a la ruleta rusa con el presupuesto corporativo, gastando lo que costaría un coche compacto de segunda mano en menos de un mes.
La fiesta se acabó cuando la hoja de cálculo de compensaciones internas, filtrada por Business Insider, dejó al desnudo la disparidad. Mientras algunos apenas rozaban los diez dólares, otros superaban la barrera de los 10.000, convirtiendo la eficiencia tecnológica en un agujero negro financiero. La reacción de la cúpula no se hizo esperar. Jay Parikh, vicepresidente ejecutivo de CoreAI, tuvo que enviar un memo en agosto para pedir, básicamente, que dejaran de quemar billetes. Parikh recordó que el objetivo es 'mover la aguja' del negocio, no ver quién es capaz de consumir más tokens antes de que suene la alarma.
La solución es la clásica maniobra de ahorro: Microsoft pasará a usar GPT-5.6 Sol, un modelo menos hambriento de recursos, como estándar interno. Es la ironía máxima del valle del silicio: primero crean una cultura de entusiasmo ciego y rankings de uso —como hizo Amazon— y, cuando la factura llega y el susto es real, obligan a todos a ponerse a dieta digital.
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