La Ley de Memoria Democrática nació con el romanticismo de reparar el trauma del exilio, pero ha terminado convirtiéndose en un 'todo vale' administrativo. El plan original, publicado en el BOE el 19 de octubre de 2022, era claro: nacionalidad para los hijos y nietos que sufrieron la persecución política.
Pero claro, la letra pequeña es donde se cocina el verdadero banquete. Sofía Puente, hermana del ministro Óscar Puente y entonces directora general de Seguridad Jurídica y Fe Pública, decidió que la 'voluntad de las Cortes' era, en realidad, abrir la persiana a cualquiera que tuviera un antepasado que cruzara el charco, aunque fuera para buscar trabajo y no para huir de una patrulla.
El resultado es un coladero épico.
En el Consulado General de España en Caracas, la fiesta es masiva, con juras que superan el millar de asistentes. Estamos hablando de gente que presenta como prueba un viaje en el bergantín goleta Juanito del 11 de marzo de 1882. Sí, han pasado más de 140 años; el ancestro no huía de la dictadura, probablemente huía de que no había pan.
Hay pasaportes de 1929 y tataranietos que se nationalizan basándose en emigraciones de 1898 o 1905. Incluso hay familias que se fueron de Asturias el 1 de enero de 1936, meses antes de que estallara la Guerra Civil. Es como si quisieras dar un bono de transporte solo a víctimas de un accidente y acabaras dándoselo a cualquiera que haya caminado alguna vez por la calle.
Con 2,6 millones de solicitudes y 557.709 expedientes ya resueltos, la ingeniería financiera del voto exterior empieza a oler.
Mientras el Gobierno vende 'reparación y dignificación', el PSOE admite que 'todo' descendiente tiene derecho al pasaporte. Una jugada maestra para inflar el censo electoral justo cuando el PP y Vox empiezan a gritar que esto es un pucherazo legalizado.
Crítica:
El texto original es un despliegue de indignación con datos precisos, pero cae en el maniqueísmo típico de la prensa de nicho. Le sobra adjetivación y le falta analizar si hay un vacío legal real o es solo una interpretación administrativa agresiva.
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